La depresión se había hecho dueña de mi noche, todos los
recuerdos posibles venían a mi mente, recuerdos alegres, recuerdos tristes, mi
corazón ahogado en lágrimas y un llanto silencioso, eran el único sonido de la
noche… Largas horas de pensamientos que me desgarraban el alma… Un sufrimiento
que no sabía cuando acabaría, y una sola pregunta en mi cabeza, que nunca nadie
podrá contestarme.. ¿Por qué el destino es tan difícil de explicar?..
Palabras que quedan en el olvido… Suspiros que se van con el
viento… Gritos desgarradores que salen desde el alma, que solo Dios puede
escuchar… Lágrimas llenas de dolor, que mueren sobre mis labios, solas, en la
oscuridad, sin que nadie los pueda ver, ni secar… Un sentimiento fuerte, de
besos y abrazos por dar, esos besos y abrazos que nunca podre dar. Una
sensación de vacío que solo el tiempo podrá curar, un tiempo que deseo pase
rápido…

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